Cochamó

Editorial Diario Lawen edicion IV

En el año 1968 se dictó la primera ley que reguló las juntas de vecinos, esa organización territorial de vecinos que debería trabajar por el desarrollo del territorio y colaborar con las municipalidades.
Y en Cochamó igualmente tenemos una, pero se aleja bastante del espíritu que debería tener una junta de vecinos, democrática, transparente y abierta, al contrario, tenemos una junta de vecinos raptada por dos vecinas que han hecho de esta organización, que es de todos nosotros, una pyme buena para realizar semanas cochamoninas, bingos, fiestas costumbristas, etc sin que haya una correcta fiscalización y rendición de cuentas.
Como medio de comunicación, y cuando aún no nos ganábamos el odio de su presidenta María Soto y su secretaria Alejandra Soto, estuvimos en una reunión de rendición de cuentas, donde lo único que pudimos ver fue escrito en un libro ingreso y egreso, dando como ganancia un monto que ya no recordamos, olvídense de detalles tan importantes como ingreso en entradas, cantina, etc, nada de eso existe, lo que siembra la duda de si los dineros recaudados llegaron donde debían llegar, y recordemos que todos fuimos testigos del desorden en el cobro de entradas de la última semana cochamonina.
A tanto ha llegado la desesperación de esta directiva, que al verse acorraladas por nuestro trabajo investigativo hemos tenido que hacer uso de la fuerza pública para poder realizar nuestro trabajo, y tanto nuestro director como su familia han sido eliminados ilegalmente de su calidad de socio de la junta de vecinos número 6.
Su calidad de directiva vence el próximo jueves 29, hace unas semanas se formó una comisión electoral para realizar el proceso de elegir una nueva directiva, comisión que al día de hoy aun no puede llevar a cabo el proceso, ya que las señoras María Soto y Alejandra Soto han entregado libros de socios adulterados, como fue reconocido por el encargado regional de organizaciones comunitarias que asistió a una reunión con los socios solicitada por la I. Municipalidad para salvar la “Situación” el pasado jueves 15 de noviembre.
Situación que lamentablemente no tiene salvación, desde el lejano 1968 a la fecha se han dictado innumerables leyes y reglamentos que tienen como fin regular y controlar el funcionar de estas juntas, para evitar que sujetos sedientos de poder hagan un mal uso de las atribuciones que estas tienen y de los fondos, pero en la junta de vecinos de Cochamó hacen un total desconocimiento de aquello, apuntan con el dedo y cierran las puertas a todo aquel vecino dispuesto a trabajar como dicen las leyes, los tildan de revoltosos, ociosos y otros términos vulgares.
Pero la ley es clara, y es para todos, poco a poco y gracias al esfuerzo y dedicación de otros vecinos y realizando gestiones a nivel regional las mentiras de estas señoras poco a poco van quedando a la luz, y cada día se van descubriendo más sorpresas, como el libro de actas que tuvo una pausa de un año, y las ultimas actas solo han sido para desprestigiar a los vecinos que le han salido al camino.
Las señoras María Soto y Alejandra Soto lamentablemente le hacen mal a las instituciones de la comuna, ya sea por intención o por ignorancia han hecho caer a estas nobles instituciones que son de todos nosotros en un interminable listado de irregularidades y que cuando viene un encargado de afuera, nos hace pasar vergüenza a los que de verdad queremos el progreso sin distinción de sexo, edad o creencia religiosa, pero apegados a la verdad, la honradez y las leyes, realidad lejana para estas señoras.

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