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Columna:La verdadera razón del grave daño medioambiental que presenta el lago Chapo

Lo primero que hay que saber al reflexionar sobre el daño medioambiental que presenta el lago Chapo es que el daño es grave: ergo, preocupante; es estructural: no está asociado a un evento pasajero, sino al diseño de una central hidroeléctrica (Canutillar) que en la práctica transformó el lago en un embalse, desnaturalizándolo; es sistémico: compromete a toda la hoya hidrográfica del Chapo y es dinámico: avanza en el tiempo. Lo segundo, es que todos los lagos de la zona han estado expuestos a los mismos niveles de variación de las precipitaciones; lo que significa que una caída de las lluvias en Puerto Montt, vinculante con el lago Chapo, tiene su contraparte, en igual periodo y en una proporción comparable, en Osorno y Valdivia y vinculante, por ejemplo, con los lagos Puyehue y Riñihue y no obstante eso, ninguno de esos lagos exhibe daño medioambiental alguno. Lo tercero que debe ser considerado es que el lago Chapo en la práctica “se está muriendo”, en el sentido que, en la actualidad, es muy raro ver espécimen de la especie que sea; la base bentónica del lago, presumiblemente, fue destruida en los primeros años de operación de la central Canutillar, esto, según un estudio predictivo del IFOP de fines de los años ’80 y el humedal de tipo valdiviano que poseía el lago, el cual albergaba todo tipo de aves y mamíferos, fue destruido en los primeros cinco años de operaciones de la central Canutillar. El cuarto aspecto que debe ser considerado es que el diseño de la central Canutillar, que técnicamente se define como un trasvasije de cuencas; el tomar 2/3 del caudal del alto Chamiza, embalsarlos en el Chapo y posteriormente verterlos en la cuenca del estuario del Reoncaví, envuelve el vertimiento en el mar, de 1,6 billones de litros de agua dulce, al año, en promedio. Es decir, que mientras todo el país sufre los efectos brutales de una crisis hídrica, en Puerto Montt, la empresa Colbun S.A. toma, del único lago de la comuna, cantidades billonarias de agua dulce, en condiciones de desequilibrio ecológico y posteriormente los vierte en el mar, a través de un ducto subterráneo, frente al silencio cómplice de toda la autoridad. Esto último no es equivalente al desagüe natural de un lago.

Figura 1: Niveles de agua extraída desde el lago Chapo [en billones de lts.] – Fuente Saqueo del lago Chapo, 2019, Acuña Jorge

Los documentos técnicos, de la época de construcción de la central Canutillar mencionan que “según las estimaciones de ENDESA, el nivel de aguas del lago estará cerca de la cota 243 m durante el primer período de verano; después se deprimirán los niveles de acuerdo a las operaciones de la Central. A principios de invierno el nivel de aguas bajará para poder embalsar los grandes caudales y las crecidas de este período.” (IFOP, 1988). Esto significa que, según el procedimiento operacional asociado a la central Canutillar, el lago Chapo, tratado como un embalse, baja su nivel durante el primer semestre y lo sube durante el segundo.

Figura 2: Nivele del lago Chapo v/s Precipitaciones – Fuente Saqueo del lago Chapo, 2019, Acuña Jorge

Figura 3: Nivele del lago Chapo v/s Potencia generada – Fuente Saqueo del lago Chapo, 2019, Acuña Jorge

Las figuras 2 y 3, las cuáles grafican colecciones de datos desde el año 2000 al año 2018, demuestran que, en general, el lago Chapo baja su nivel durante el primer semestre, cuando las lluvias están al alza y lo sube durante el segundo semestre, cuando las lluvias, en general, están a la baja, tal como plantea el procedimiento operacional de la central Canutillar. La única oportunidad en que las variables precipitaciones y nivel del lago se refuerzan es a mediados de año, cuando el nivel del lago está al alza al igual que las lluvias, tal como señala el procedimiento operacional. Más claro aún, la figura 3 demuestra la relación inversa y estrecha que existe entre el nivel del lago y el nivel de potencia generada; en la medida en que el nivel de potencia generada aumenta o se mantiene sobre los 100 MW y por lo tanto, en la medida que la bocatoma extrae más  agua del lago Chapo, el nivel de este, obviamente, baja (y al revés). Mención especial merece la estrecha relación (sensibilidad) existente entre los vértices de las gráficas de ambas funciones. Los datos, lo único que hacen es demostrar lo obvio y confirmar que durante todo este tiempo, solo, se ha aplicado el procedimiento operacional de la central Canutillar enunciado antes de la puesta en marcha de la central. En consecuencia, afirmar que el problema del lago Chapo se reduce a una cuestión de nivel del lago, consecuencia, a su vez, de la disminución de las precipitaciones es mentir dolosamente. El lago Chapo presenta un daño medioambiental grave, estructural, sistémico y dinámico, debido a que la central Canutillar, de propiedad de Colbun S.A., extrae, del lago, todos los años, cantidades billonarias de agua, en condiciones de desequilibrio ecológico y sin control alguno por parte de la autoridad.

¿Por qué el lago Chapo exhibió niveles aberrantes en el período 2007-2016? En ese período el nivel de precipitaciones experimentó una caída y en el lago Chapo, los registros se aglutinaron en torno a los 3.000 mm. Es altamente probable que, bajo los 3.200 mm de precipitaciones y manteniéndose, ese nivel de lluvias, constante, por espacio de varios años, una década, de hecho, el lago Chapo, sencillamente no pudo “recuperarse” con la misma rapidez a la que evolucionó el nivel de producción eléctrica de la central Canutillar, ubicada esta entre los 900 y los 1.000 GWh al año. De esa forma, lo que habría ocurrido con el lago Chapo, durante ese período, se habría debido a que Colbun S.A. no se adaptó al nuevo nivel de precipitaciones, continuó, en general, generando mas o menos el mismo nivel de producción y el lago al no disponer de tiempo para poder recuperarse, experimentó una caída de nivel drástica año a año.  En consecuencia, durante una década, Colbun SA extrajo del lago Chapo mas agua que la cantidad de agua ingresada a él.

¿En la actualidad, necesitamos destruir un lago para generar energía eléctrica? Considérese que, al menos, a partir de 1998, la capacidad instalada de generación eléctrica, la oferta, siempre ha superado a la demanda máxima, ambas medidas en MW. En la actualidad, la primera supera en 2,3 veces a la segunda, lo que significa que la demanda máxima se podría duplicar y aun así la capacidad instalada podría satisfacerla. El año  2018, se inyectaron alrededor de 77.000 GWh al sistema eléctrico nacional (SEN) y se retiraron en torno a los 70.000 GWh. Los costos marginales de producción han bajado en todas las barras de consumo desde los 300 USD/MWh a los 40 USD/MWh, una caída del 80% y esto debido, principalmente, a la mayor competitividad que ha generado la irrupción de las ERNC. Además, con la construcción de la línea de transmisión Cardones-Polpaico, que une el desierto de Atacama con los centros de consumo de la zona central, Santiago y Valparaíso, principalmente, por primera vez en la historia se podrá evacuar el 100% de la energía fotovoltaica generada en el desierto de Atacama, cuyo potencial equivale a 4 veces la capacidad de todo el SEN. Con todo esos antecedentes, el lector ya habrá respondido la pregunta; no necesitamos destruir un lago para generar energía eléctrica. Solo nos resta reflexionar respecto a la obligación que nos asiste de defender y proteger el único lago de la comuna de Puerto Montt; un gigante solitario, olvidado e invisibilizado, tanto por la autoridad como por la propia comunidad que vive alrededor. El Chapo se está muriendo día a día y en la medida que no recupere su nivel de equilibrio y por tanto, histórico (en torno a la cota 240 msnm), todos las afectaciones negativas que soporta se seguirán desarrollando, aumentando y destruyendo todo a su paso; un solo ejemplo; los frentes de erosión de sus ríos afluentes, ubicados, estos, en zonas supuestamente protegidas por el Estado, cada instante de tiempo que el lago no recupera su nivel histórico, continúan degradando y destruyendo bosque en dirección hacia las zona de alerzales, mientras tú duermes confiando que el Estado está cumpliendo con su misión de proteger los alerces milenarios. Ponte de pie…tienes un lago que defender!!!

Jorge Acuña Maldonado

Ing. Civil industrial PUCV

Residente del lago Chapo

Nota del director: Las opiniones, datos y fuentes son de responsabilidad del autor.

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