Cochamó

Crónicas de Lawen: El despertar de Cochamó

En la edición especial impresa que sacó nuestro medio en febrero de este año, en el contexto de la V minga, realizamos un pequeño reportaje de la historia cochamonina y de las mingas antiguas que se hacían en la comunidad.

Fue así como las nuevas generaciones, nos enteramos que la posta vieja (hoy abandonada por la armada de Chile), la ex escuela 42, puentes, caminos, iglesia, entre muchos otros fue posible gracias a la solidaridad y trabajo de los mismos integrantes de la comunidad.

Los antiguos cuentan que, entre ellos mismos sacaban la madera de los campos y los hacían llegar donde hacía falta, sin esperar un pago por aquello.

Pero en este tiempo algo cambio, y como ellos mismos reflexionan, hoy si la municipalidad o el gobierno no piensa o hace las obras, y pagando por ello, la comunidad no avanza, no se hace nada.

De hecho, las movilizaciones nacionales hoy tienen en parte su génesis en esa costumbre. El espacio público se ha dejado en manos de otros, y son esos otros los que deciden después, sin consultar con las comunidades, y pasa lo que en esta pasando hoy en el pais y que no es necesario profundizar.

Pero el pasado lunes en la tarde, y cuando pareciera ser que Cochamó culturalmente es igual a 20 años atrás, algo pequeño sucedió, un pequeño grupo de vecinos se cansó de esperar y con sus recursos y sus manos instalo un letrero que da la bienvenida a Cochamó.

Sixto Almonacid, Cristian Cea, Raúl Rojas, Richard Chávez, todos dirigentes de alguna organización local, y que son parte de la mesa de organizaciones de Cochamó, son los vecinos detrás de esta pequeña pero necesaria y urgente acción.

Nos comentaron que la “necesidad de recuperar el letrero que da la bienvenida, o que simplemente indica que está entrando a Cochamó nació de esta mesa, ya que desde que se cayó hace años el que lo hacía, a nadie le importó, ni a vialidad o la municipalidad, y cuando esta mesa solicito recursos para hacerlo, se indicó que no existían fondos para aquello”.

Finalmente, estos vecinos decidieron con sus recursos y maquinarias hacer el letrero, como lo hacían nuestros padres y abuelos. Lamentablemente para concretarlo debieron esperar 5 meses, que fue lo que se demoró vialidad en responder la solicitud de permiso, y que incluyo estudio vial, fotografía y puntos GPS (realizado gratuitamente por la consultora LBC consultores) para apurar el proceso, en vista que el verano ya estaba llegando.

Aun así, con la información entregada, en noviembre vialidad informó que era difícil para ellos dar respuesta antes del próximo año, por lo que estos vecinos solicitaron a la gobernadora interceder ya que la paciencia cochamonina se estaba acabando, esa misma tarde llegó el permiso.

Por lo que vecino, vecina y turista que nos visite, cada vez que llegue a Cochamó y el letrero le dé la bienvenida, piense que detrás de esas tablas y fierros hay más de un año de trabajo, hay esperanzas, sueños de un Cochamó que transite por el camino correcto, son voces y manos que trabajan y piden ser escuchados por las autoridades para gobernar en conjunto.

Porque de no ser así, y seguir dejando en manos de otros lo que nos interesa a todos, los turistas seguirían llegando a Rio Puelo buscando Cochamó, y nosotros como comunidad seguiremos esperando ese futuro esplendor.

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